martes, 1 de septiembre de 2015

Tu mirada y la mía



Grabado en tu piel pálida de bronce,
la lluvia hostil se ha ido mutilando,
mi memoria dócil toca nuestra canción ausente,
pero tú no estás conmigo, ni aullando.

La magia absurda está en cada rincón sangriento,
de mi alma, tu alma, nuestra alma ya muda,
es difícil descifrar esa conexión atenta,
porque la oscura tiranía acecha y deslumbra.

Todo está conectado por la luz de mis estrofas,
somos navegantes como una rosa voraz,
siempre he tenido y deseado tus alas,
porque tentativas y silenciosas son tus miradas

Son como luceros ardientes,
que nadan y me arrastran al mar,
el tiempo me va envolviendo en tus redes,
¿qué puedo jugar, si no te busco amar?

En silencio te grito: ¡Cállate,
que ya es de noche!,
obra inédita del Señor,
por ese cariño que no cede,
que está grabado en mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Amor felino

Cuando mi amor te entrego algo preciado desprecias, porque entre dormida siento que juegas con mi cabello o con uno de mis pies, comien...