sábado, 29 de febrero de 2020

Tonta duda

¡¿Dios cambia?!, o ¿sigue siendo el mismo?...
Mirando las estrellas, eso me pregunto,
de repente una sigue su curso y se desvanece.
Así es la vida, netamente bella
como el garabato de tu sangre,
como la que pronto sana.
Estando sola en casa me cruzo con una abeja,
una de dulce zumbido se posa en el monitor y me asusta!
Hay demasiado mutismo y luego escucho el chirrido de una puerta,
los carros pasan y el viento que sopla, me refresca.
El humo hace formas extrañas que quisiera plasmar,
pero las escrituras dicen que hay que creer en Dios,
que él existe como creador, tiene toda sabiduría y que el hombre
no comprende, todas las cosas que solamente él puede entender,
y todo ello, respondió mi aprensión.


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